- Oh buen Pastor -
Señor no dejes que me pierda
úneme a tú rebaño, oh buen pastor
que los caminos hacia ti son
abruptos
y soy un gran pecador.
En las fuentes y en los arroyos
que bebí,
mi alma vacía se quedó
pero Tú, que vigilabas tu rebaño,
lo dejaste, y viniste hacia mí.
Sobre tus hombros me cargaste,
yo feliz, iba contigo,
y ambos caminábamos
Tú con mis pecados y yo
arrepentido.
Me distes de beber agua viva,
aliento y calor no me faltó
mi corazón triste y perdido,
con tus cuidados de padre revivió.
Oh buen Pastor, un día tu rebaño
abandoné
más ahora quiero seguirte,
no deseo ser más la oveja perdida,
y menos con mis pecados herirte.
En los valles y en las montañas
cuida de mí,
permíteme Señor Dios mío
que yo tus pasos, pueda seguir.
Angel.